¿Cuándo se considera que no estamos frente a un accidente de trabajo?

//¿Cuándo se considera que no estamos frente a un accidente de trabajo?

En numerosas ocasiones, ocurren accidentes de trabajo en las empresas, pero ¿realmente tenemos constancia de cuándo no se considera accidente de trabajo? En este artículo se dará explicación a esta circunstancia planteada.

No se considera accidente laboral:

No se considerarán accidentes de trabajo los que sean debidos a supuestos de fuerza mayor, siendo esta de tal naturaleza que no guarde ninguna relación con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente.

En ningún caso se considera fuerza mayor extraña al trabajo:

1.     La insolación, el rayo y otros fenómenos semejantes de la naturaleza.

2.     Los que sean debidos a dolo o imprudencia profesional o temeraria del trabajador accidentado:

  • Por dolo debe entenderse la intención o propósito deliberado del trabajador accidentado de causarse una lesión.
  • Por imprudencia profesional se entenderá aquella conducta imprudente generada en el ejercicio habitual de un trabajo y derivada de la confianza que este inspira al trabajador en el desarrollo de la actividad laboral, en tiempo y en lugar de trabajo.

Ejemplo de imprudencia profesional: Un trabajador intenta limpiar con la mano unas virutas próximas a la fresa con la máquina en funcionamiento sufriendo importantes lesiones. Su conducta ha de calificarse como imprudencia profesional “al no valorar debidamente el riesgo de la acción, por mera confianza y también con la falta de formación e información en su acceso al puesto de trabajo concreto”.

Por imprudencia temeraria debe entenderse aquella conducta en la que el trabajador asume riesgos innecesarios y especialmente graves, ajenos al comportamiento habitual de las personas. En otras palabras, puede concebirse como la prudencia más elemental exigible, definida por el Tribunal Supremo como aquella conducta del trabajador en la que, excediéndose del comportamiento normal de una persona, se corra un riesgo innecesario que ponga en peligro la vida o los bienes, conscientemente.

Ejemplo de imprudencia temeraria: Un trabajador entra en la nave de la empresa tras haber estado en la calle cargando un camión. Ve a compañeros alrededor de un cubo metálico en cuyo interior hay encendida una fogata de poca intensidad y, como viene con frío, vierte disolvente sobre el fuego, lo que le ocasiona graves quemaduras. En este caso, el trabajador esta utilizando de forma imprudente un producto altamente inflamable, lo que ha de calificarse como un acto temerario.

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2018-06-18T11:20:54+00:00 18 / junio / 2018|Laboral|

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