¿Has heredado un inmueble y lo estás alquilando?

De ser así, la información que se expone a continuación resulta de tu interés (también aplica en caso de que hayas recibido un inmueble por donación).

En el arrendamiento de inmuebles, el propietario tiene derecho a deducirse, como gasto, la amortización del bien al momento de pagar IRPF. Concretamente se puede deducir el 3% del coste de adquisición del bien inmueble (sin incluir el valor del suelo) o bien, si lo prefiere, puede deducirse el 3% del valor catastral (sin incluir el valor del suelo). Como norma general, el coste de adquisición de un bien inmueble en una compraventa es infinitamente superior al valor catastral del propio bien inmueble.

A raíz de lo expuesto, podrás intuir que, resultará fiscalmente más eficiente tomar como valor de referencia para la amortización del inmueble el coste de adquisición, en lugar del valor catastral, puesto que cuanto mayor sea el valor sobre el que se calcule la amortización, mayor será el gasto deducible.

Hasta aquí no cabría ninguna duda, y de no aportar información adicional, este artículo nunca se habría redactado. El quid de la cuestión se analiza detalladamente a continuación.

¿Qué ocurre en aquellos supuestos en los que heredas o recibes en forma de donación un bien inmueble?

Como persona que recibes el bien inmueble no te has visto obligada a pagar ningún precio por la adquisición del bien, a diferencia de lo que ocurre en una compraventa corriente. Los únicos costes que has tenido que asumir como adquirente del piso son los gastos y tributos inherentes a la adquisición del bien inmueble, tales como los gastos de notaría y de registro de la propiedad y el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, así como la plusvalía municipal.

Plasmando lo expuesto en un ejemplo, nos encontraríamos ante el siguiente escenario:

EJEMPLO: Un Hijo hereda de su padre un piso en Barcelona por valor de 300.000€. En Cataluña, dicho hijo debería abonar en concepto de gastos y tributos inherentes a la herencia aproximadamente 25.000€.

Hasta la fecha, Hacienda considera que el valor de referencia sobre el que aplicar el 3% en concepto de amortización, debe ser 25.000€ en lugar de 300.000€, dado que al hijo únicamente le ha costado 25.000€ adquirir el bien inmueble.

No obstante, muy recientemente los Tribunales Económico-Administrativos de la Comunidad Valenciana y de Andalucía se han pronunciado estableciendo que el valor de referencia sobre el que aplicar el 3% en concepto de amortización debe ser el valor real del propio bien declarado en la herencia, es decir, 300.000€.

Desde nuestra gestoría para particulares podemos ayudarte si tienes dudas, ya que estas sentencias abren la puerta a una persona como tú, que has heredado o recibido en forma de donación, un bien inmueble y lo estás arrendando o decides arrendarlo, puedas deducir un mayor gasto en concepto de amortización del inmueble, lo cual supondrá una menor tributación en tu IRPFEn el supuesto de que Hacienda siga rechazando la aplicación del 3% sobre un valor de referencia de 300.000€ (como aparece en el ejemplo expuesto) y te exija abonar la diferencia, podemos tener la certeza de que, al menos, no existirá sanción alguna, puesto que contamos con las mencionadas sentencias que nos respaldan.